Las Zapatillas Deportivas | 10 Consejos para elegir las más adecuadas para mí

Nuestra pisada es nuestra gran olvidada y es por eso que en consulta nos trae tantos problemas a nivel de lesiones.

No habéis leído u oído nunca: tú que eres, pie pronador o supinador? como si esto fuera todo lo que hay que saber para escoger zapatillas!. Hubo una época en que una gran marca de material deportivo, utilizó esta frase para vender zapatillas “pronador o supinador” esto hizo mucho daño a la musculatura de aquellos que las compraron con poco asesoramiento. Ya que evidentemente, hay más cosas a tener en cuenta.

Es verdad que tendemos a pronar o supinar en la marcha a pie, pero es un tema demasiado importante como para generalizarse en unas solas zapatillas. Somos individuos únicos e irrepetibles en el ámbito muscular, así que no todo el mundo prona o supina igual ni de la misma manera…dificilmente se puede generalizar en tres grupos, pronador, supinador o neutro.

Muchas veces, nos llegan a consulta pacientes con molestias musculares y lesiones articulares que a primera vista no tienen ninguna causa aparente.

En principio tratamos el síntoma para aliviar el dolor, pero como buenos profesionales tenemos que ir más allá en la búsqueda de la causa que ha ocasionado el problema

En un porcentaje elevado, la causa de las lesiones de extremidades inferiores son por una mala pisada y por lo tanto, una mala biomecánica del pie. No sólo si eres pronador o supinador. Hay matices…

El pie, es la base de nuestro equilibrio corporal. Es el punto de salida de todos los impactos que recibirá nuestro cuerpo al pisar. Si este, está sufriendo una descompensación, la cadena muscular que nos mantiene en posición neutral se verá afectada y trabajará forzada, teniendo un alto riesgo de lesión. Esta cadena muscular va desde el pie hasta las cervicales, así que imaginémonos en cuántos puntos podemos encontrar lesiones por desequilibrio.

Hay pequeñas descompensaciones que en la carrera corta no serán tan evidentes, pero cuando se elige larga distancia, todo se multiplica y por eso tenemos que ser mucho más conscientes de todo lo que influye en nuestros entrenamientos.

La pisada es una influencia básica que tenemos que mirar, para no cometer errores. No nos estrañaria que en cierto tiempo, lo podólogos vendan zapatillas deportivas.

Debemos pensar que nuestras zapatillas de running son como los neumáticos de un coche. En un rally de montaña no se utilizan las mismas ruedas que en un de asfalto. Por lo tanto a la hora de elegir tu calzado debes tener en cuenta los siguientes puntos:

1. Asfalto o montaña?:

La amortiguación es malo por defecto y por exceso. El terreno de montaña hace que trabajes aún más todos tus grupos musculares, debido a la cantidad de desniveles que te puedes encontrar en el camino.

En el asfalto en cambio el impacto será constante en un determinado grupo muscular además de ser una superficie muy dura donde la presión que ejercerás contra el suelo será más agresivo para tus articulaciones que si corres por pista o césped.

Así pues aquí elegir bien la suela de las zapatillas, es básico.

2. Tu peso:

No serán iguales las zapatillas para una mujer que pesa 50 kg, que para la que pesa 70 kg. La amortiguación en este caso también es primordial.

3. Medio número más que el calzado de la calle:

Tienes que poder meter un dedo entre tu talón y la zapatilla. En el running habrá momentos en que tendremos que correr en bajadas. Aquí si la zapatilla nos viene muy justa, sufriremos una presión en los dedos de los pies, que nos puede ocasionar mucho dolor.

4. Probarte los dos pies antes de comprarlas:

Las asimetrías también existen en los pies, y esto puede generar un problema de tallas. Quizás te pruebas sólo un pie, y al salir a correr, notas que en el otro pie la zapatilla te aprieta demasiado.

5. ¿Eres corredor ocasional o “full time”?:

Tienes que saber cuántos km realizas por semana. No es lo mismo correr de 40 km por semana 100 km.

6. Evitar las zapatillas barefoot o minimalistas si eres principiante:

Este tipo de calzado necesita de una técnica de carrera especial, diferente a nuestra pisada común, y por lo tanto tienen que enseñarte a correr con ellas. De lo contrario, puedes tener muchos problemas musculares. Ya que las que usas normalmente, son muy diferentes en los apoyos y ​​por consiguiente en el uso de la musculatura poco entrenada y con poca capacidad de carga por falta de costumbre. Por todo lo dicho es fácil lesionarte por sobrecarga muscular o articular y terminar con una lesión. Siempre los cambios necesitan su tiempo y progresión.

7. Estudio biomecánico del pie:

Hay tiendas que te hacen el estudio biomecánico del pie para ver si pisas por dentro (pronador), por fuera (supinador) o si tienes la huella neutra. Si por el momento no has tenido ningún problema muscular o eres nuevo en este campo, está bien realizar este tipo de prueba en la misma tienda (siempre que sea una tienda especializada en running y con gente preparada para hacerla, que sepa de lo que habla ). El consejo es que esta prueba la hagas a la consulta de un podólogo deportivo. Ya que te podrá dar más detalles y será más fiable con un estudio biomecánico. Además si fuera el caso y necesitas plantillas, ya estás en el lugar adecuado para realizarlas.

Nuestra ecomendación es que compres una zapatilla neutra y con la ayuda del podólogo deportivo, te hagas unas plantillas a medida de tu pisada, sólo si es necesario.

8. Nunca hagas larga distancia con zapatillas nuevas:

Tendrás que darles un rodaje, hacer salidas cortas e ir aumentando la distancia progresivamente para que tu musculatura se adapte al nuevo calzado. NUNCA utilizarlas en competición si antes no se ha asegurado que en esta distancia no tiene problemas.

9. Las zapatillas tienen una duración limitada en km:

Hay personas que utilizan las zapatillas dos y tres años seguidos, ya que éstas se mantienen en un buen estado aparente. Es igual que sean del año anterior, si las hemos usado mucho, la zapatilla ya habrán perdido toda su función óptima, y esto repercutirá muscularmente y nos generará una lesión.

10. Escoger el modelo y el color.

Estos 10 puntos son claves para que el entreno sea seguro, y óptimo.

Así que si estás pensando en aumentar tus entrenamientos, ten muy en cuenta este artículo para evitar pasar por el fisioterapeuta y tener que parar unas semanas para recuperar una lesión.

Esperamos que haya quedado claro que no sólo se trata de pronador o supinador. Si no que hay muchas más cosas a valorar. Por si tienes dudas, puedes pedir hora con nuestro podólogo Jordi Anguera, y él te podrá explicar qué calzado es más adecuado para ti.

Hola!